Salir de la zona de confort: ¿qué se necesita?

Salir de la zona de confort es el primer paso para el crecimiento de uno mismo, pero debido a los temores que se arraigan en nosotros a medida que nos hacemos mayores, probar nuevos desafíos es cada vez más difícil. Este artículo pretende ayudar a que te enfrentes con tus miedos para que abraces la incomodidad. Infórmate a continuación sobre cómo puedes salir de tu zona de confort.

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Leer y consultar extensamente

Tenemos tendencia a quedarnos en nuestra zona de confort por temor a lo desconocido. Si lees sobre lo que te resulta extraño y consultas a personas que han pasado por lo que consideras "desconocido", saldrás fácilmente de tu zona de confort. Lee tantos libros como puedas, navega por Internet y habla con tantas personas experimentadas como te sea posible para obtener toda la información necesaria sobre lo que te preocupa hacer. 

Digamos que sueñas con viajar al extranjero para avanzar en tus estudios, pero tienes miedo de la nueva cultura, del idioma y de las personas que conocerás allí. Si lees acerca de las diferencias culturales entre tu país de origen y tu futuro país de acogida serás menos escéptico a estudiar en el extranjero. Como dice el dicho: ¡el conocimiento es poder!

Elabora un plan de salida sólido

Solo saldrás de tu zona de confort si te enfrentas a lo que te frena; debes sobrepasar tus límites e intentar nuevos retos. Un plan de salida sólido te ayudará a conseguirlo. En la parte superior del plan debe haber una lista con tus temores y cómo enfrentarte a ellos. El plan también debe incluir una guía con los pasos detallados sobre cómo te enfrentarás a cada uno de los desafíos especificados. 

Al mismo tiempo, asegúrate de establecer objetivos alcanzables para plazos específicos, sin importar lo pequeños que parezcan. 

Tal vez tu principal temor sea conocer gente nueva, tal vez no estés seguro de qué hacer o cómo actuar en situaciones sociales, o tal vez te asusta la idea de justificarte en público. Descubrir por qué esos temores nublan tu vida social es un paso importante para crear un plan de salida. ¿Puede ser que no confíes en el sonido de tu voz? Si la respuesta es afirmativa, planea cómo mejorarla. ¿Tienes miedo de que tu aspecto o tu persona no sean creíbles? ¡Bien! Planifica un cambio de imagen facial, corporal o de vestuario. Además, puedes contratar un asesor personal profesional para que te ayude a poner tu imagen en línea. 

En resumen: debes tener un plan claro para superar cada desafío que te ate a tu zona de confort.

Valora la incomodidad

¿Qué puedes lograr si aceptas la incomodidad? Si asumes que te sientes incómodo cuando hablas con personas ricas y célebres, piensa en el valor que puedes ganar tanto en tu vida financiera como en la profesional al entrar en la zona incómoda. Si tienes un negocio exitoso en tu país de origen pero tienes miedo de expandirte a China (en inglés), tómate un momento para imaginar cuánto puedes ganar si superas esos temores. Cuando valoras cada aspecto que te incomoda, tu espíritu de lucha se renueva. Cuando lo hagas, trata de sentirte cómodo con cada aspecto que te moleste para que, a la larga, puedas alcanzar el valor óptimo de tu zona de incomodidad.

Ver el fracaso como una experiencia de aprendizaje

Uno de los factores que hace que te confines en tu zona de confort debe ser el miedo al fracaso. Tal vez intentes expandir tu negocio a mercados internacionales y fracases, por lo que decidas operar en el mercado interior, donde te sientes cómodo. Es la decisión equivocada. Si quieres salir de tu zona de confort, necesitas empezar a tratar los antiguos fracasos como puntos de aprendizaje. En lugar de cultivar la incomodidad del fracaso, cultiva la energía positiva. Escribe todo lo que te ha salido mal, encuentra soluciones y sigue adelante con otra aventura de negocios internacionales. Si necesitas ayuda, puedes contratar los servicios de un asesor personal (en inglés) que te oriente a alcanzar tus objetivos.

Ajusta tu rutina de forma significativa

Aunque seguir una rutina te hace ser eficiente en todo lo que haces, es lo que más contribuye a desarrollar zonas de confort. La mejor manera de acabar con la rutina es cambiar el horario de manera calculada y significativa. Sin embargo, tendrás que tener paciencia, ya que te llevará tiempo. 

Puedes empezar por ajustar la hora del despertador por la mañana, cambiar la ruta al trabajo, deshacerte de algunos amigos, subir por las escaleras en lugar de por el ascensor, y ajustar el horario de las comidas o del sueño. Estos cambios son aparentemente intrascendentes, pero pueden tener un impacto positivo importante en tu vida profesional y personal.

 

Este artículo fue escrito por Rilind Elezaj. El es una empresa líder en marketing digital, con amplia experiencia en el campo del posicionamiento en buscadores y las redes sociales. Ha ayudado al crecimiento de numerosas empresas importantes de los Estados Unidos y de Europa a través de soluciones de marketing a medida. Rilind tiene una fuerte mentalidad empresarial y ha dedicado su carrera a mejorar el entorno del marketing digital. Actualmente, Rilind centra sus esfuerzos de marketing en una enciclopedia médica albanesa llamada Probleme.me (en albanés).

 

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