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¿Por qué la postura progresista de Silicon Valley en materia de educación podría salvar el mundo?

La postura de Silicon Valley en materia de educación ha sido siempre progresista. Se centra en la diversidad y las virtudes de los individuos ¿Pero son solo los niños quienes se benefician de ello o podría esta postura salvar el mundo a la larga?

Se mire por donde se mire, la educación en Silicon Valley es progresista. Es como tiene que ser en un contexto político liberal. Los progresistas son inclusivos, reformistas e innovadores. Más del 80 % de los trabajadores en Silicon Valley (en inglés) son de países extranjeros, al igual que el 95 % de los agricultores. La educación inclusiva se impone. La teoría educativa progresista sitúa al niño en el centro de la tarea, con procedimientos informales dentro del aula y el estímulo de la autoexpresión. La postura progresista en materia de educación de Silicon Valley abarca ambas perspectivas.

El presente artículo define la educación progresista y lo distingue de métodos didácticos tradicionales de enseñanza. Ofrece una breve historia de los orígenes de la educación y plantea un interrogante en cuanto a la ubicación exacta de Silicon Valley. Por último, recoge las realidades conjuntas para demostrar que la postura progresista en materia de educación de Silicon Valley podría, de hecho, salvar el planeta.

Definición de aprendizaje progresivo

La diferencia fundamental entre la educación progresista y el modelo didáctico convencional es que el primero sitúa al niño en el centro de los acontecimientos, es quien decide qué aprender y a qué ritmo. El modelo tradicional, chapado a la antigua, sitúa al profesor a la cabeza de la clase, hablando de forma soporífera sobre los mismos temas, para todos alumnos, en la misma habitación, a ritmo uniforme y en un único idioma. Los profesores son personas inteligentes y caritativas que no deberían ser reducidos a la condición estúpida de somníferos mediante paradigmas sociales rígidos y anticuados.

AltSchool es una empresa educativa de nueva creación fundada en 2014 con la misión de permitir que todos los niños lleguen a su pleno potencial. En febrero de 2007, el fundador y gerente Max Ventilla tuiteó «La diversidad no es tangencial a la misión AltSchool, es fundamental».

En California, los alumnos utilizan listas de reproducción en línea en vez de libros de texto. Mientras que el programa evalúa el progreso de los alumnos, el tiempo que el profesor usa en el método tradicional para puntuar los ejercicios, se utiliza aquí para prestar más atención individualizada.

Los orígenes del aprendizaje progresivo

La educación centrada en el niño no es nada nuevo. El filósofo, psicólogo y pedagogo John Dewey (en inglés) (1859-1952) fue el fundador norteamericano de la educación progresista. Él fue quien introdujo la idea de que el conocimiento humano debería estar vinculada a la experiencia social práctica de finales del siglo XIX y principios del XX. En 1953, tras una visita a la escuela de su hija, el psicólogo de Harvard B.F. Skinner (en inglés) ideó la «máquina de enseñar», que permitía a los niños a responder preguntas a su propio ritmo.

La Silicon Valley Education Foundation se creó con la misión de transformar Silicon Valley en un modelo para mejorar la educación pública progresiva del valle. Junto a las asociaciones en la comunidad, SVEF ha desarrollado iniciativas y recursos tales como el 49ers STEM Leadership Institute (en inglés), iHub (en inglés) y las Teacher Innovation Grants (en inglés).

Actualmente el propio Mark Zuckerberg, junto con otros billonarios de empresas tecnológicas en Silicon Valley, financian y desarrollan nuevos programas para personalizar el aprendizaje. La tecnología tiene el potencial para ayudar a los niños de todo el mundo una vez que se hayan dejado de lado modelos anticuados de enseñanza. No solo los niños se beneficiarán de la educación tecnológica progresiva, según Natasha Singer, en un escrito en el New York Times, los inversores aportan dinero en clases de lengua extranjera para alumnos adultos.

¿Dónde está exactamente Silicon Valley?

¿Se trata de una franja real en el condado de Santa Clara o de un estado mental general? Ya en 1997, John Micklethwait escribió: «prácticamente todos los gobiernos del mundo quieren crear su propio Silicon Valley». América cuenta con su porción de Silicon Valley satélites, como el Silicon Desert en Utah, el Silicon Forest en Oregon, el Silicon Alley en Nueva York y el Silicon Hills en Texas. El concepto ha emigrado a Egipto, Israel, India, Taiwán y Gran Bretaña, entre otros.

Salvar el mundo

En India, donde alrededor de la mitad de los niños que abandonan la escuela primaria no sabe leer un texto sencillo, los programas adaptativos (en inglés) pueden determinar los conocimientos del niño y, en consecuencia, como estructura sus preguntas. Los estudios han demostrado que los niños que usan dicho método rinden mejor en matemáticas y lectura que aquellos en otros países pobres.

¿Puede la educación progresista de Silicon Valley salvar el mundo? El aprendizaje centrado en el niño, junto a contenido multilingüe para aquellos que lo necesiten, ayuda no solo a las minorías, pero a todo el mundo ya que hace que sus talentos y contenidos sean más accesibles. La clave para resolver la asistencia sanitaria puede residir en la mente de alguien que, sin hablar inglés, tenga grandes ideas. Lo mismo se podría decir para curar el cáncer, solucionar la crisis energética, negociar una paz mundial duradera o puede que incluso resolver cómo gestionar la economía de manera que todos tengan el mismo trozo del pastel.

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